02 junio 2006

LOS JUEGOS EN OCEJO

Como ya imaginaréis, en Ocejo no hay parques infantiles, ni guarderías, ni nada de eso, pero a cambio, disponíamos de todo el pueblo para nosotros, y bien que lo aprovechábamos. El sitio de reunión era La Carrera, junto a la fuente que se ve apenas entrar al pueblo. Por las tardes nos juntábamos allí casi todos los niños y adolescentes para jugar, o charlar, o simplemente para esperar a que pasase algo, o llegase algún coche, porque antes no era muy habitual que llegasen turistas a Ocejo.

A veces hacíamos dos grupos y jugábamos a "Tres navíos" por todo el pueblo, cualquier lugar era bueno para esconderse. Otras veces jugábamos al pañuelo, o a la comba... Si había que merendar, íbamos a casa a recoger la merienda y volvíamos a salir. En casa no parábamos mucho tiempo. Paseábamos, o íbamos a bañarnos al río. Estábamos allí hasta que los labios se nos ponían casi morados del frío. Lo malo era que a veces enturbiábamos el agua que llegaba al pueblo, así que imaginad la gracia que les hacía a las mujeres que estaban lavando la ropa en el río; subían a regañarnos y se acababa la diversión. Casi siempre había alguno de nosotros que estaba marcado con alguna herida, eran los riesgos del juego. Nos lo curaban y a seguir jugando.

Antes no había televisión en todas las casas, así que cuando había algo que queríamos ver, nos presentábamos en la casa del que tenía la tele, sin esperar a que nos invitasen, porque confiábamos en que no nos pondrían ninguna pega, y lo veíamos allí, aunque lo de estar delante de la televisión era de las cosas que menos hacíamos. No había video consola, ni teléfono móvil, pero la diversión no faltaba. Supongo que al recordarlo ahora, el tiempo que ha pasado me hace olvidar si hubo malos momentos o discusiones, que seguro que los hubo, pero palabra que no recuerdo ninguno.

14 abril 2006

LAS FIESTAS PATRONALES

En Ocejo las fiestas patronales se celebran el 16 y el 17 de agosto y son en honor de San Roque. Ahora mismo ya no son como hace años, aunque en el pueblo intentan que no se pierda la costumbre.

Ya desde el día 15 de agosto la gente estaba de celebración. Después de la misa, los mozos del pueblo invitaban a todo el mundo a sangría, y después venía el torneo de bolos. Se reunían todos los que vivían fuera, en otras ciudades (Bilbao, Madrid, Barcelona, León...) y el pueblo era un hervidero de gente para lo que solía ser usual a lo largo del año. Se podía decir que el buen ambiente reinaba en general.

Lo que recuerdo con más cariño era la preparación de la fiesta. Se encargaban de organizarlas algunos de los mozos del pueblo, y todos estábamos deseando leer el cartel anunciando lo que habían preparado. Los bolos no faltaban nunca, por supuesto, ni los juegos infantiles... Algunos años incluso se organizaban maratones para aficionados, tanto para adultos como para niños y venía gente de fuera del pueblo a competir... No puedo olvidarme del concurso de tortillas, ni de las carreras de sacos o el juego de las sillas, ni tampoco del concurso de disfraces, todo era muy divertido...

Y por la noche, la verbena... Lo mejor era decidir qué grupo era el que iba a "actuar" cada año, aunque por decisión casi unánime, la mayor parte de los años, los encargados de amenizar el baile eran "Los Trocamayas". En la comarca ya los conocían, cualquiera que fuera asiduo a las fiestas de Ocejo sabía quién iba a amenizar nuestras verbenas, por eso yo no voy a desvelar nada nuevo.

Después de la verbena, un día venía la sopa de ajos para entrar en calor, porque en Ocejo en agosto se puede llegar a pasar bastante frío si no vas abrigado... Y al día siguiente tocaba chocolatada...

Puede que no pudiéramos competir con las fiestas de otros pueblos en lo referente a medios materiales y a dinero, pero en ganas no nos ganaba nadie. Ahora, como ya he dicho, algunos luchan por que no se pierda esta tradición, aunque lamentablemente cada día se lo ponen más difícil.

25 marzo 2006

EN 1939 SE ESTRELLÓ UN AVIÓN ALEMÁN "JUNKER" CONTRA CERROSO

El 17 de enero de 1939, coincidiendo con un temporal de nieve, viento y niebla, un avión alemán Junker se estrelló contra Pico Cerroso, uno de los picos que rodean Ocejo.

El avión no pudo recuperarse hasta finales del mes siguiente, debido al mal tiempo y a que en un principio se buscaron los restos cerca de los Picos de Europa, a pesar de que los vecinos decían haber oído el estruendo.

Según cuentan las personas que lo vivieron, en aquellos días el lugar se llenó de militares que solicitaron la colaboración de los vecinos de Ocejo para poder encontrar el avión, y fue una búsqueda muy difícil debido a las malas condiciones climatológicas.

En el accidente fallecieron todos los tripulantes, y la noticia apareció tanto en periódicos españoles como extranjeros. Cerca del lugar del accidente se levantó una placa que recuerda lo sucedido, aunque recientemente ha aparecido rota.

02 enero 2006

EL TREN DE LA ROBLA

En este blog no puedo dejar de mencionar el tren de la Robla, en el que año tras año, sin faltar un solo verano íbamos al pueblo. Es un tren de FEVE que circula entre León y Bilbao. Por supuesto no llega hasta Ocejo, pero nos dejaba en Cistierna, a unos 10 kms.

Recuerdo las charlas entre los viajeros del tren, gente que sin conocerse de nada enseguida encontraba tema de conversación para hacer más entretenido el viaje; y las paradas de media hora en la estación de Mataporquera ,Cantabria, para comer, porque este tren se tomaba su tiempo para llegar, no tenía prisa.

En algunas ocasiones, el tren decidía que no quería continuar y entonces debíamos esperar. La verdad es que para lo frecuentes que eran estas paradas, nos lo tomábamos bastante bien, como si fuese algo inevitable. Sabíamos que tarde o temprano el viaje iba a continuar y algunos aprovechaban para hacer su diagnóstico sobre la avería. "Esto es la catenaria...", "se le ha pinchado una rueda...", bromeaban.

A mis hermanos y a mí nos gustaba asomarnos por las ventanas del tren y saludar a la gente que íbamos dejando atrás y mirar los increibles paisajes; cualquier cosa para hacer que el viaje pareciese más corto .

Por desgracia esta línea no era muy comercial y desapareció durante algunos años. Ahora vuelve a funcionar, aunque no sé si seguirá siendo tan familiar como antes, porque el progreso tiene sus servidumbres.

29 diciembre 2005

CÓMO ES OCEJO Y CÓMO LLEGAR

Ocejo está a unos 1.160 metros de altitud, metido en un pequeño valle que hay en las montañas del noreste de León, en un lugar casi escondido, y dentro del término municipal de Cistierna, a cuyo Ayuntamiento pertenece Ocejo.

En invierno apenas quedan unos 30 habitantes, aunque como suele ser normal en estos lugares, en verano acude más gente a pasar las vacaciones y a visitar a sus familias.

A Cistierna se llega por la N-625 en dirección a Santander o Asturias, o bien por la C-611 si se viene desde Palencia. También se puede llegar en tren a través de FEVE o en autobús, en líneas de ALSA o ANSA, según desde dónde se salga. Una vez que estamos en Cistierna, debemos tomar la N-625 en dirección a Riaño y poco antes de llegar al desvío que conduce a Santa Olaja de la Varga, hay una pequeña señal a la derecha que nos indica la dirección a Ocejo de la Peña. Es una señal que pasa desapercibida si no se conoce el desvío, por lo que es necesario no circular muy deprisa para poder tomar el desvío sin problemas.

En Ocejo hay varias rutas de senderismo que se pueden practicar y es un lugar ideal para este deporte. Desde aquí se puede llegar a otros pueblos a través de pistas forestales, aunque lamentablemente, algunas no se encuentran en el estado en que sería deseable hallarlas (por ejemplo, la pista que nos lleva a Remolina). A lo largo de estas rutas el paisaje es realmente bonito, por lo que aconsejo a quien le guste este tipo de deportes que no deje de realizar alguna de ellas.

26 diciembre 2005

PRESENTACIÓN

Mi nombre es Tere, nací en un pueblecito llamado Ocejo de la Peña, un pueblo de esos en los que todos los vecinos se conocen, un lugar escondido entre las montañas del norte de León, en el término municipal de Cistierna.

En este pueblo he pasado los veranos de mi niñez y adolescencia, y he aprendido a valorar el esfuerzo de la gente que sigue viviendo en los pueblos, a pesar de las enormes dificultades con que aún se encuentran, en el aspecto de infraestructuras, servicios...

Y en esos veranos lo he pasado tan bien y tengo tan buenos recuerdos, que no he podido evitar crear este blog, para intentar que lo conozcáis, aunque sea superficialmente. Este es un blog creado desde el cariño que tengo por esos recuerdos, recuerdos de lugares y personas que me hacen sonreir cuando pienso en esa época y también, por qué no, me hacen pensar lo mucho que el tiempo hace cambiar las cosas, las actitudes y las personas.