
Todos los testimonios recogidos sobre su martirio concuerdan en que la historia aconteció de manera que al llegar un día el cónsul Ático a la guarnición romana de Cea mandó publicar un edicto por el cual todos los moradores de aquellas comarcas deberían ofrecer sacrificio a un famoso ídolo romano. Al negarse los dos hermanos diciendo que profesaban la religión de Jesucristo, fueron encarcelados y torturados hasta la muerte. Esto tuvo lugar(supuestamente) el 27 de noviembre cerca del año 304.
Sus cuerpos fueron arrojados al río y encontrados donde fueron enterrados y en el lugar en que más tarde habrían de edificarse el monasterio y la villa de Sahagún.